La muerte solitaria de George Bell

George Bell La muerte solitaria de George Bell.-
Publica el New York Times la historia de un hombre solitario, quien fallece en completo abandono y sin nadie que extrañe su presencia. Encuentran su cuerpo descompuesto y el departamento en total desorden y sin limpieza en el barrio de Queens. Sin familia o amistades recientes su muerte pasa desapercibida en medio de los miles de fallecimientos en Nueva York. Deja una cantidad considerable de dinero a personas que pasaron por su vida pero que tenían años de no saber de él. Sus posesiones son subastadas y sin nadie que reclame su cuerpo, es cremado y la caja con sus cenizas es archivada en un espacio reservado a tales situaciones. N. R. Kleinfield, reportero del NYT lleva una investigación a fondo para encontrar a las personas que lo conocieron y develar el misterio de una vida tras un nombre: George Bell.

RECUERDO TIERRAS DE AÑORANZA

Recuerdo la caída en la bicicleta grande de mi hermano mayor. Y la rodilla raspada con tierra y sangre,

Recuerdo los caminitos de tierra donde jugábamos con carritos a escala.

Recuerdo la tierra dura y polvosa de las canchas de fútbol a un costado del estadio.

Recuerdo la casa en construcción llena de tierra y polvo, donde fumé a escondidas un primer cigarro.

Recuerdo la tierra oscura y húmeda bajo la arena de playa en Miramar.

Recuerdo el montoncito de tierra donde descansaba el balón, para patearlo mejor. Y a mi hermano bajo el arco.

Recuerdo la tierra del jardín lleno de flores de la abuela.

Recuerdo la pelea con un amigo, tirados en la tierra luchando con enojo.

Recuerdo el jardín trasero de la casa y el pedazo de tierra bajo el columpio.

Recuerdo el viaje interrumpido a Yucatán y al montón de tierra que sepultó al niño mientras jugaba.

Recuerdo la calle de tierra y llena de charcos de la zona de tolerancia. Y las luces de colores y las mujeres a la espera.

Recuerdo el olor a tierra mojada.

Recuerdo que al fin pude llorar cuando echaban tierra sobre el atúd de mi hermano.

Recuerdo la tierra del campo de softbol.

Recuerdo la tierra fina en las aguas negras del canal donde solíamos pescar pececitos.

Recuerdo el pedazo de tierra donde perdía mis canicas.

Recuerdo la línea recta en la tierra para jugar rayuela, donde ganaba monedas para luego comprar canicas.

Recuerdo la tierra bajo mis uñas.

Recuerdo a mi tierra natal. Pero cada vez menos.

FELIZ 2015 !!!

IMG_5409

Regresó al vecindario por el que había pasado algunos de sus mejores días en compañía de amigos entrañables, poco había cambiado, casi todo era igual que hace años; lo único diferente eran los espacios vacíos donde antes se encontraban. El tiempo pasa, pensó, y todos seguimos nuestros caminos. Se echó a caminar por el puente y se alejó de aquel vecindario de su juventud.

AMANECE

gris amanecer

Foto: José Romero S.

Alejandro se asomó por la ventana y descubrió la mañana. Se vistió con su pantalón negro y la camisa blanca, preparó café y lo sirvió en la bella taza blanca que su madre le había heredado. Tomó su portafolio negro y salió a la calle, miró al cielo y, el día le pareció maravilloso. Se alejó tarareando una canción.